En el mundo del cannabis existe el Dry sift que es un compuesto obtenido de la planta y que reporta muchos beneficios para la salud pero también diversifica el consumo de marihuana. Si tal vez te has topado con este término y no entiendes ni que es ni cómo se hace te ayudaremos en este artículo para que puedas conocer a profundidad este concentrado de marihuana.
Recuerda siempre que el Dry Sift es un concentrado muy valorado por los conocedores del cannabis por la fidelidad que mantiene con el perfil original de la planta sobre todo en terpenos y cannabinoides y por la intensidad de la experiencia que proporciona.
¿Qué es el Dry Sift?
Le Dry Sift es un concentrado de cannabis de alta pureza y potencia, es obtenido mediante una técnica de extracción mecánica en seco. Lo importante de este proceso reside en la separación y recolección de los tricomas de la planta, que son las pequeñas glándulas de resina ricas en cannabinoides como el THC y el CBD, así como en los terpenos responsables del aroma y sabor característico de la marihuana.
¿Cómo se hace el Dry Shift?
Se hace a través de un método conocido como tamizado. Este método es considerado tradicional y, a la vez, uno de los más limpios, ya que se realiza sin el uso de solventes químicos, preservando de manera óptima la composición natural y beneficiosa de la planta.
Y es que este nombre se traduce literalmente como tamizado en seco, lo que describe perfectamente la técnica que se utiliza para conseguirlo. La materia vegetal de cannabis, que debe estar seca y curada antes de iniciarlo, se tamiza o se agita suavemente sobre una serie de mallas o cribas de diferentes micras que permite refinar de mejor manera todo el cannabis. Pero si quieres hacerlo por ti mismo aquí te decimos paso a paso como hacerlo.
Paso a paso cómo hacer Dry Sift
Para hacer este compuesto tendrás que seguir una serie de sencillos pasos que te permitirán con éxito conseguir excelentes resultados.
Paso 1: Preparar el material base y acondicionar
El punto de partida para este proceso y que es sumamente esencial para un Dry Sift de calidad es la correcta preparación del material vegetal. Para esto idealmente debes seleccionar cogollos o recortes de hojas con alta concentración de resina.
Es importante que este material esté completamente seco. Incluso antes de comenzar el tamizado, sería recomendable congelar el material vegetal durante al menos una hora o más.
Cuando se hace el proceso de congelación se enfrían y endurecen los tricomas, volviendo sus cabezas más frágiles y quebradizas, lo que facilita su desprendimiento de la materia vegetal en el siguiente paso.
Recuerda que una vez congelado, el material debe ser manejado con rapidez para evitar que se caliente demasiado y que la resina se vuelva pegajosa porque complicaría todo el resto del procedimiento.
Paso 2: Tamizar el cannabis y agitar
El segundo paso es muy importante y crucial en la elaboración de Dry Sift. Y es que una vez que el material está frío y listo, se dispone una serie de mallas de tamizado que se colocan de forma apiladas o bien una caja de extracción diseñada para este fin.
Estas mallas deben tener micrajes ordenado de forma progresiva que vayan siendo siempre de menos a más finos. Sería ideal colocar en este orden 220, 160 y 73 micrones, de arriba hacia abajo.
Tomas el cannabis congelado y lo colocas sobre la malla superior, la más gruesa. Luego, se procede a la agitación de la malla o de la caja donde vas a tamizar. Este primer paso debe ser extremadamente suave y de corta duración, idealmente no más de uno o dos minutos.
Durante esta primera pasada el objetivo sería recolectar sólo los tricomas más maduros y sueltos, porque ellos producirán el concentrado de más alta calidad, conocido como la primera prensa. Siempre evita el exceso de agitación en esta etapa porque podría arrastrar contaminantes al resultado final.
Después de la agitación que hiciste, verás que lo que has conseguido de cannabis a través de la primera malla se convierte en la resina base, mientras que el material restante se vuelve a colocar sobre la malla superior para una segunda ronda de agitación. Esta vez, se puede aplicar una agitación ligeramente más vigorosa y por un periodo un poco más largo, pero siempre manteniendo la cautela de no triturar para no perder la esencia.
Cada pasada subsecuente hará que el material que vas reuniendo sea de menor calidad progresivamente porque se están desprendiendo tricomas menos maduros o más material vegetal fino.
Por eso la clave es separar estas diferentes calidades de resina según la pureza que ofrecen, siendo los primeros pases los más valorados por su limpieza y que te permite conseguir un producto final más puro.
Paso 3: Recolección y refinado
Por último, una vez completadas las pasadas deseadas, todo el material recolectado en las mallas inferiores, que es el polvo de tricomas o kief, debe ser cuidadosamente recolectado.
Para esto debes ir raspando la superficie inferior de cada malla con una tarjeta o una herramienta especializada. El material recolectado en la malla más fina es el Dry Sift de más alta calidad. En este punto, el polvo puede ser consumido tal cual o puede someterse a un proceso de refinado adicional
Es conocido a menudo como el método de la tarjeta estática, donde el polvo se distribuye sobre una superficie limpia y se utiliza una tarjeta plástica para frotar o prensar suavemente. El cannabis restante se adhiere a la tarjeta por electricidad estática, dejando atrás un Dry Sift aún más puro, listo para ser disfrutado o prensado en hachís que es otra forma de consumo.
Siguiendo los pasos de preparación y tamizado progresivo para conseguir el Dry Sift, vas a conseguir un concentrado de alta calidad, que ha pasado por una limpieza y fidelidad conservado el perfil original de la planta, pero ofreciendo una experiencia intensa y aromática.
